Créditos de CATNIP
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Lencería fina
o —incluso—
cutre,
vestidos de ancho vuelo y una
correcta disposición de bagatelas
son lujos de los que uno debe prescindir
cuando vive con un gato.
Pero el cabello
—y esto es irrefutable—
debe lucir alto
montado sobre la nuca
y listo para saltar.